Los expertos en nutrición suelen recomendar mariscos para niños y madres embarazadas, ya que son una rica fuente de vitaminas, minerales, ácidos grasos omega 3 y proteínas. A pesar de ser una rica fuente de nutrientes, los estudios demuestran que algunos tipos de mariscos contienen mercurio, una sustancia que puede perjudicar el desarrollo del sistema nervioso del feto. El mercurio tiene un efecto similar en los niños menores de seis años.